Influencia del cortisol en el desarrollo de la musculación
Influencia del cortisol en el desarrollo de la musculación
En esta entrada hablaré sobre la importancia que tiene el cortisol sobre el desarrollo de nuestros músculos.
El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la capa fascicular de la corteza de la glándula suprarrenal. Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre.
En situaciones de muchísimo estrés, como cuando sientes mucha presión o has entrenado especialmente duro, tu cuerpo puede liberar cortisol, la hormona del estrés. Junto con dos neurotransmisores llamados norepinefrina y adrenalina. La liberación de cortisol es un proceso natural y vital en momentos de estrés.
Sin embargo, cuando el estrés es prolongado a causa de la tensión o por haber entrenado demasiado durante varias semanas, el cortisol puede convertirse en un verdadero problema. Si la hormona del estrés se libera durante un largo período, el cortisol estará permanentemente por encima de sus niveles normales. Esto puede provocar trastornos físicos y mentales y, al mismo tiempo, afectar al entrenamiento de fuerza.
Encontramos que nos permite aplicarnos todo lo que podemos. El problema aparece cuando los niveles de estrés están por encima de lo normal durante períodos de tiempo prolongados, se bloquean la recuperación y el desarrollo muscular. Esto se debe a lo siguiente:
El objetivo de esta hormona es ponernos alerta ante situaciones de estrés como puede ser el ejercicio físico; ya que la alta demanda energética que supone es interpretada por nuestro cuerpo como una situación de estrés metabólico. Durante el ejercicio, como hay una demanda energética elevada, el cortisol va a promover la síntesis de glucosa de dos maneras. En primer lugar, utilizando las reservas de glucógeno de nuestro hígado para la síntesis de esta glucosa que será nuestra fuente de energía y en segundo lugar, para generar glucosa de manera más inmediata lo hará gracias a un proceso conocido como gluconeogénesis que es el proceso de síntesis de glucosa a través de otros precursores como los aminoácidos de nuestros músculos. Esto va a provocar un aumento de nuestros niveles de glucosa en sangre, es decir, un aumento de la glucemia en sangre. Por consiguiente, va a entrar en juego una segunda hormona estrechamente relacionada con el cortisol que es la insulina. La insulina se encarga de introducir la glucosa que hay en sangre en las células para que esta sea utilizada durante el ejercicio como fuente energética o almacenada como grasa si no lo es. La presencia de cortisol en altos niveles va a dificultar la acción de la insulina, evitando que esa energía en forma de glucosa pueda ser utilizada por nuestras células.De esta forma, llegamos a la conclusión de que a largo plazo se impide la hipertrofia.
Por otro lado, los niveles altos de cortisol inhiben la liberación de testosterona, una de las hormonas del crecimiento más importantes para el desarrollo muscular, favorecen el almacenamiento de grasa, y pueden causar problemas de sueño.
Ahora bien, ¿cómo podemos mantener de forma normal los niveles de cortisol?
Algunas de las medidas que podemos llevar a cabo son:
Evitar el sobreentrenamiento y respetar los descansos para favorecer la disminución del cortisol tras un esfuerzo intenso y así, posibilitar la recuperación muscular, ingerir suficiente vitamina C, consumir omega 3 a diario y no abusar de aceites que contienen omega 6, moderar la ingesta de cafeína, dormir suficiente cantidad de horas, desconcectar y descansar.
En conclusión, el cortisol es una hormona muy beneficiosa para nuestro metabolismo, pero unos altos niveles de esta llegan a ser perjudiciales, por eso para mantener unos buenos niveles de esta hormona es fundamental tener una dieta sana y equilibrada, hacer ejercicio con una frecuencia razonable, dormir lo suficiente y relajar la mente.


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