Importancia del glucógeno en el deporte

 Importancia del glucógeno en el deporte

El glucógeno es la forma almacenada de energía que el cuerpo utiliza para impulsar los movimientos musculares. El glucógeno se sintetiza a partir de la glucosa, o azúcar, durante el proceso de digestión y se almacena en el hígado y en los músculos. Durante el ejercicio, tu cuerpo se nutre de sus reservas de glucógeno de ambas áreas para impulsar tus músculos. Sin embargo, los suministros son limitados y el ejercicio agota las reservas.

La mayoría de energía del cuerpo es obtenida gracias a los hidratos de carbono, los cuales son transformados en glucosa para poder ser usada como fuente de energía. La glucosa que no es usada por el cuerpo, se guarda como reserva de energía en forma de glucógeno. Este proceso de transformación de glucosa en glucógeno se llama glucogénesis, y se realiza a través del hígado y los músculos. El sobrante de glucosa que no puede ser transformado en glucógeno (depósitos llenos) sufre una transformación molecular y se convierte en grasa, la cual no proporciona energía de forma tan rápida como el glucógeno.

El cuerpo emplea dos procesos básicos durante el ejercicio físico: el metabolismo aeróbico y anaeróbico. El metabolismo aeróbico utiliza oxígeno y glucógeno para crear energía. Sin suficiente oxígeno, tu cuerpo cambia a los procesos anaeróbicos, sin oxígeno. El glucógeno también se puede romper sin oxígeno, por lo que es un combustible ideal durante las actividades de alta intensidad. El cuerpo mantiene aproximadamente de 450 a 550 gramos de glucógeno en el hígado y en el almacenamiento muscular para emplear durante el ejercicio.

Como hemos dicho anteriormente, los dos grandes depósitos de glucógeno se encuentran en el hígado y en los músculos.

  • Glucógeno hepático: El hígado regula la concentración de glucosa en sangre, y alimenta el cerebro de forma constante (el cerebro no dispone de reservas, sólo puede utilizar glucosa como fuente de energía). Si el cerebro está bien alimentado, garantiza la capacidad de concentración y un buen estado de ánimo. El glucógeno en el hígado alcanza una reserva de 100 gramos aproximadamente. Estas reservas son mayores después de las comidas, pero disminuye entre las mismas, especialmente durante la noche y el ayuno, ya que se degrada el glucógeno hepático para mantener normales los niveles de glucosa en sangre.
  • Glucógeno muscular: Debido a su mayor masa, el músculo almacena de tres a cuatro veces la cantidad de glucógeno que tiene el hígado como reserva. El glucógeno debe abastecer las necesidades del músculo para llevar a cabo el movimiento o acción deportiva requerida. Este almacenamiento muscular se agota progresivamente durante el ejercicio, aunque esto dependerá de la intensidad del ejercicio y de la cantidad de glucógeno almacenado.

El ejercicio exhaustivo, que puede ser en periodos prolongados de intensidad moderada o periodos cortos de alta intensidad, agota las reservas de glucógeno. Las contracciones musculares excéntricas, donde una fuerza externa trata de prolongar el músculo mientras se contrae, conducen al mayor agotamiento de glucógeno.  Comer después de una dura sesión de ejercicios es importante, tanto para la reposición de glucógeno, como para apoyar la reparación del músculo, por tanto es importante ingerir una mezcla de proteínas, carbohidratos y ciertos aminoácidos. 

En conclusión, si queremos llevar a cabo un entrenamiento intenso es muy importante tener esa reserve de glucógeno en el organismo.

 


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